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Las matemáticas de la primera vuelta presidencial entre Boric y Kast

Antes de dirigirnos a los resultados de la elección presidencial es necesario observar como quedará el Congreso que trabajará con el futuro gobierno.

En este espacio ninguna coalición logró una mayoría que signifique un control seguro de la agenda.

En la derecha Chile Podemos + obtuvo 53 escaños, el Frente Social Cristiano 15, por el otro lado en la izquierda el Nuevo Pacto Social 37 y Apruebo Dignidad de igual forma llegó a 37 puestos en la Cámara.

Irrumpe de igual forma el Partido de la Gente que crea una bancada de 6 diputados y dos independientes.

En el Senado los valores son similares, recordemos que en esta ocasión se renovaba solo la mitad de esta cámara, donde Chile Podemos + (12) y el Frete Social Cristiano (1) le dieron la mayoría a la derecha en esta elección., por otro lado, El Nuevo Pacto Social (8) y Apruebo Dignidad (2) reúnen 10 nuevos senadores, más dos independientes uno en Magallanes y otra en la Región Metropolitana.

Los sistemas de quórums en Chile para aprobar leyes en Chile son de 4/7, 3/5 y 2/3, y con los resultados actuales ninguno de los eventuales futuros gobiernos tendrán la posibilidad de aprobar leyes sin negociar con las coaliciones de enfrente.

Este es un antecedente fundamental considerando un discurso del todo o nada que se comienza a instalar de cara a la segunda vuelta, pero en esta condición no sería de esta forma, ya que los espacios de maniobras se restringen a dicho factor, considerando que se han hecho referencias a experiencias extranjeras como el gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil, o Nicolás Maduro en Venezuela donde ambos gozan de considerables mayorías.

Por ello el Congreso marca un espacio de estabilidad ante la necesidad de ceder a quién lidere el próximo gobierno.

Primera vuelta presidencial con una abierta competencia

En materia presidencial los resultados marcan el fin del protagonismo de las coaliciones que fueron la cara de transición política en Chile, los 30 años cobraron sentido y la gente prefirió otros rostros que se desmarcan de esta historia.

Ya se ha mencionado la gran sorpresa del candidato Franco Parisi, pero el año 2013 ya había obtenido 665 mil votos, y llegó en esta elección a los 899 mil votos subiendo sin duda su elección, pero faltó mirar su historia para comprender que podría ser un candidato competitivo, pese a no estar en el país, lo que sí es el dato a revisar.

Chile Podemos + y Nuevo Pacto Social que representaron las fuerzas preponderantes hasta esta elección perdieron protagonismo a costa de nuevos rostros y proyectos, y que son aquellos que competirán en segunda vuelta presidencial Gabriel Boric y José Antonio Kast.

El desafío de estos candidatos al balotaje será lograr convencer a un electorado diverso de que su alternativa será la mejor para el país y obtener nuevos apoyos sin los cuales no podrán superar a su contendor, donde la distancia es cerca de 3 puntos porcentuales o de 150 mil votos, el resto de los candidatos que no pasaron a segunda vuelta en su conjunto sumaron 3 millones, 250 mil electores, distribuido en cinco candidaturas.

Ni Sebastián Sichel, ni Yasna Provoste dieron de inmediato un apoyo a quién podría acercarse a su sector.

Sichel fijó esa decisión en los partidos que lo apoyaron y en el acto anunció su renuncia a la vida pública, lo que adelanta una prescindencia de su parte para la segunda vuelta, mientras Provoste señaló que será oposición a un eventual gobierno de Gabriel Boric y su coalición se dividió entre apoyos inmediatos del PS y PPD, y una condición más mesurada de la DC que espera un encuentro nacional para decidir cuál será su postura.

Rediseño y competitividad

La segunda vuelta la ganará quién logre el arte de equilibrar mantener a su electorado de base, más la suma de nuevos actores que permitan transmitirle a la ciudadanía que habrá atención a los temas que son más sentidos, pero a la vez que será una alternativa real de gobierno, más convocante de lo que fueron hasta la primera vuelta.

En ambos casos esto significa una nueva modulación de los tonos programáticos.

Para Gabriel Boric significa actuar en desmedro de sus temas de avanzada como ha sido la agenda de derechos, que es muy sentida por su electorado y apuntalar más hacia la estabilidad económica y temas de seguridad, así como migración, el que puede ser un asunto central hacia el norte del país, pero que tensionará internamente el debate.

Para Kast en cambio, el trabajo estará en ceder en agendas donde hay una mirada conservadora en un amplio sentido, desde la agenda de derechos políticos y sociales, hasta la mirada económica y soluciones que se proponen para el desarrollo del país.

Finalmente, la reinvención de las campañas será vital, ahí hablamos del despliegue en territorios, el discurso, el lenguaje y la estética de cada alternativa, las coaliciones y alianzas. Porque en esta elección muy abierta todo sumará un voto.

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