Press "Enter" to skip to content

¿Hay menos caridad hacia los migrantes en Chile? Una reflexión sobre la crisis de confianza

Una vez tomé un bus interurbano y de pronto subió una persona de nacionalidad venezolana contando su realidad de vida: que él venía de muy lejos y que llegó a esta bella ciudad, sus hijos tienen hambre, no ha encontrado empleo aún, ellos viven en la calle y que si le podemos cooperar con unas monedas.

Después de decir esas palabras, una pasajera le dijo que se fuera a su país y otros usuarios del bus defendieron al inmigrante ante la reacción de la señora…

Esta realidad, seguramente, la ha vivido la gran mayoría de los ciudadanos chilenos, escuchar las historias las personas que vienen de otro país buscando mejores oportunidades. 

Algunos le dan dinero, otros no. En esto último me quiero centrar en la columna. ¿Por qué ya no hay tanta caridad hacia, por ejemplo, los venezolanos que piden dinero?

En primer lugar, creemos puede ser por “la crisis de confianza que tienen la gran mayoría de las personas frente a los relatos trágicos que dan estas personas”, por el hecho que según Radio Cooperativa, “se ha demostrado que algunos extranjeros han hecho un fraude en sus historias e incluso “arriendan” niños para hacer “más creíble” su relato para conseguir dinero”.

Es más, recuerdo que unas semanas atrás tomé el metro y un venezolano que pedía dinero dijo que él no iba a decir ese típico relato “que llegó algunos días a Santiago, porque era una mentira”.

Es decir, es como si ellos mismos se desmintieran. Es impresionante la poca empatía entre compatriotas.

No obstante, hay varias personas que en vez de darle dinero a los venezolanos que lo piden en la locomoción colectiva, le dan dinero a las organizaciones que ayudan a estas personas…

Todavía hay caridad de los ciudadanos, pero redireccionada a las fundaciones para que éstas los ayude.

En segundo lugar, existe la creencia y el prejuicio “que los venezolanos que piden dinero son flojos, por el hecho que vienen de un país que le da todo gratis”.

Quizás puede ser que hay personas “flojas” que les gusta recibir, como en todas las sociedades. No obstante, es importante destacar que ellos no pueden trabajar porque están de forma irregular y no tienen visas de trabajo, siendo la mayor razón por la que no pueden trabajar.

En ese sentido, algunos extranjeros optaron por vender dulces y otras cosas para poder subsistir y solventar sus gastos, existiendo de igual forma algunos que junto a ello, mantienen su relato de la realidad que viven.

En tercer lugar, existe la creencia “que no se da a aquellas personas que piden dinero por el cambio de mentalidad que hay dentro de la sociedad chilena”.

Sabemos muy bien que éramos una sociedad mayormente católica y una de sus principales enseñanzas era “ser solidarios con el prójimo”.

Pero desde el siglo XXI la influencia católica ha disminuido demasiado en nuestra sociedad y se ha dado mayor valor al trabajo.

Es decir, se cree que “el trabajo permite que las personas surjan y no la caridad”. En otras palabras, las personas ayudan a comprarle dulces a la persona que vende en el metro en vez de darle dinero sin otra razón.

Esto es una señal potente de la influencia capitalista en nuestras vidas… Según esta mentalidad neoliberal, pareciera que “ayudamos a quienes se lo merecen”.

Y usted vecino, ¿por qué cree que ya no hay tanta caridad hacia los venezolanos que piden dinero?

En un mundo donde se castiga pensar distinto, apostamos por premiar la diferencia. Aceptamos ideas de todos los sectores políticos y sociales, sólo pedimos exigimos buenas argumentaciones y datos en mano. Envianos tu texto usando nuestro formulario de contacto aquí.

Declaración de interés: Esta nota no ha sido pagada por un partido o candidato político, ni tampoco por una empresa privada. Nuestro compromiso como medio de comunicación es señalar con claridad cuando exista un interés comercial de por medio que sea necesario transparentar, como en el caso de los publireportajes.

Desarrollado con cariño por Poniente Media
Programación: